dimecres, 16 de desembre de 2009

El Nadal de totds - Contemplar el Nadal



El temps d’Advent convida a contemplar i amarar-nos poc a poc de la festa del Nadal. Del seu misteri, de la seva significació i de la joia de l’esdeveniment. És un temps que crida a la contemplació. Reivindico la vigència d’aquesta virtut. Estem tan atrafegats que només veiem. Quan interessa mirem i molt menys contemplem. La següent crònica de Juan José Millás apareguda al El País Semanal del passat 13 de desembre és una bona mostra del risc que tenim de passar sobre els esdeveniments sense contemplar-los. La fotografia és del gran fotoperiodista Gervasio Sánchez que rebé el premi Nacional de Fotografia d’aquest any.
Si leyéramos esta fotografía de izquierda a derecha y de arriba abajo, como un texto, los dos primeros tercios del relato nos parecerían amables, casi de postal. He ahí una mujer africana descansando plácidamente junto a su hija. Sin duda, nos detendríamos en la nuca de la joven y después en sus hombros desnudos. Tal vez siguiéramos por un momento la trayectoria de los brazos para regresar luego, también a través de ellos, a su espalda y alcanzar, tras la lectura del corpiño, la cintura, donde el relato se ensancha, y no sólo por las caderas. De súbito, hemos descubierto a la niña, que duerme con un abandono semejante al de la madre, completando un cuadro que podríamos calificar de delicioso (de ameno, si ustedes lo prefieren)

Y ya estamos a punto de abandonar la lectura de la imagen, porque lo hacemos todo a la carrera, y porque apenas quedan unas líneas que presumiblemente no aportarán nada nuevo a la postal, cuando una incongruencia rompe el idilio que veníamos manteniendo con el texto. Volvemos a mirar, a leer con más detenimiento y, efectivamente, esos artefactos que asoman por debajo del vuelo de la falda no son dos piernas, sino un par de prótesis brutales. O sea, que la historia termina mal, lo que nos obliga a releerla de nuevo, desde el principio, en una clave diferente. ¿Por qué lo que había comenzado casi como una novela rosa termina como un cuento de terror? Porque la imagen pertenece a una serie que trata de gente rota por las minas antipersonas. La mujer se llama Sofía y la niña, entera de momento, Alía.

La força de les imatges amplia el sentit de les paraules. La contemplació ajuda rumiar el misteri de les coses. Per això, la mirada contemplativa al pessebre de l’ajuntament de Terrassa ens ajuda a comprendre la vigència del misteri del Nadal.





1 comentari:

  1. Realment impresionant, la foto, unas dona que no pot presumir de vedette, per culpa de les mines antipersona.

    ResponElimina